El Adiós a Ricardo Soule

"Todo concluye al fin, nada puede escapar, todo tiene un final, todo termina" dice en "Presente", un himno inmortal del rock nacional, que si bien se abre a distintas interpretaciones, sirve para entender la sensación de vacío, el dolor de una ausencia, el destino inexorable de una partida. Es que, tras batallar con una larga enfermedad, en paz y rodeado de su familia, en el día de ayer, se apagó la vida de un imprescindible de la música popular, Ricardo Soule.
Si bien Ricardo Soule es inmediatamente asociado a Vox Dei, banda seminal del rock en Argentina, su extensa carrera abordó distintas estaciones. A mediados de la década del setenta, decidió partir hacia nuevas experiencias, con estadías en Inglaterra y España, donde editó sus primeros discos en solitario, los bien recordados "Romances de la Gesta", "Dolmen" y Vulgata". A su regreso, entre reuniones de Vox Dei, lideró el proyecto "Ricardo Soule y la Bestia Emplumada", ejerció como docente de violín y recibió el título de "Ciudadano Ilustre" en la ciudad de Quilmes.

En Vox Dei, en donde siempre ha tenido un éxito superior a sus esfuerzos solistas, imprimió clásicos sin edad como "Libros Sapiénciales" y marco un hito con "La Biblia", su obra capital, ya que no solo logró transcribir a lenguaje popular las enseñanzas del antiguo y nuevo testamento, sino que además logró esquivar la censura en plena dictadura militar, tras la aprobación de Monseñor Giacelli, uno de los máximos referentes de la Iglesia Católica Argentina.
La idea de expandirse a diversas vertientes en su música, sea en el rock, el blues o los episodios sinfónicos, marcó diferencias creativas con sus antiguos colegas de banda, diferencias que se van a esfumar ahora que, en otro plano, se van a volver a reunir.
¡¡¡Buen Viaje Ricardo!!!



Comentarios