Recuerdos del Futuro
- La Señal Música

- 13 abr
- 3 Min. de lectura
por Pablo Aquino.
“He visto cosas que ustedes las personas no podrían creer…”
El icónico discurso final de Roy Batty, el replicante interpretado por el recientemente fallecido y brillante actor neerlandés Rutger Hauer, nos pone un espejo delante y nos clava una certera daga en el alma: estamos solos en este universo y tenemos un tiempo muy limitado.
Una multiplicidad de factores puede hacer que una obra artística (visual o sonora) sea verdaderamente especial. Uno de ellos es su capacidad de presenciarla en compañía de decenas de personas en una sala, o hasta miles en un estadio, y hacerte sentir que estás completamente solo.
Yo tenía 9 años cuando fui al cine a ver el estreno de Blade Runner en 1982. Alguno diría que era una película demasiado adulta para mi cerebro de niño de cuarto grado. Mis padres y yo vivíamos en Panamá, buscando un destino mejor que aquella Argentina en su etapa más oscura. La sala estaba llena y los padres acompañaban debidamente siguiendo la reglamentación PG-13. Pero el niño se sentía solo.
Mucho se ha discutido sobre el papel que jugó la banda sonora del inolvidable compositor griego Evángelos Odysséas Papathanassíou, más conocido por su seudónimo “Vangelis”. Parece haber un marcado consenso en la idea de su música como personaje con peso propio dentro de la película. Tal es el peso, que no se puede concebir Blade Runner película sin Blade Runner banda sonora.
Vangelis, quien sin dudas llevó a la música electrónica a otro nivel a partir de mediados de los 70, interpretó a la perfección la premisa del director Ridley Scott (quien para ese entonces ya había creado el universo de “Alien”). La visión fílmica de Scott y la estética ciberpunk del fotógrafo Jordan Cronenweth necesitaban una tercera pata para crear la incomparable atmósfera distópica de Blade Runner: la imaginación sonora de Vangelis.

Así como a la película le llevó un buen tiempo lograr el reconocimiento del público y la crítica, por cuestiones logísticas el álbum del soundtrack llegó recién en 1994.
Cuenta la historia que Vangelis compuso y ejecutó casi la totalidad del disco con sintetizadores (dicen que el más utilizado fue un Yamaha CS-80), a lo que luego le sumó el por aquel entonces novedoso “sampleado”.
El track 1 comienza con la voz de Harrison Ford, en su rol protagónico del agente Deckard, dándole indicaciones verbales a una computadora para recorrer los detalles de una foto. Los obedientes “bips” de la máquina sobre el fondo omnisciente del sintetizador dan paso a la apoteótica apertura instrumental de la película, ambientando la escena de aproximación de una nave hacia las monumentales instalaciones de la corporación Tyrell (la que fabrica los replicantes).
Dentro de la lista de 12 tracks, se destacan la melancólica “Blade Runner Blues”, las deliciosamente siniestras “Tales of the Future” y “Damask Rose” (ambas con pinceladas del medio oriente), la canción de los títulos del final (¿se acuerdan de “Fútbol de Primera”?) y, por supuesto, el clásico inmortal “Tears in the Rain”, con el ya mencionado parlamento de Roy Batty.
Pero también hay espacio para una joya oculta: "One More Kiss, Dear" es una canción que, a primera escucha, parece haber sido compuesta a principios del siglo XX por algún ignoto
cantante melódico estadounidense, pero en realidad la compuso el mismo Vangelis para evocar esa melancolía romántica y sombría que tiñe el clima del apocalipsis planteado por la película.
He visto, y he escuchado, cosas que ustedes las personas no podrían creer.
Aquel niño, temeroso y maravillado a la vez, hace las paces con el adulto hoy agradecido a esta banda sonora por la compañía durante múltiples vuelos, el arrullo de tantas noches y la luz en los momentos más oscuros.
La Señal Música (Spotify)



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